Datacenter tercerizado: llegó la hora

Datacenter 2 (Foto Nokia Networks)

Para aquellas empresas que están considerando si deben irse por la computación en la nube o actualizar sus datacenters, hay varios factores a considerar en lo que tiene que ver con la seguridad de la información y las necesidades del negocio.

 

Recordemos que los centros de datos, una vez alcanzan su máxima capacidad comienzan a producir pérdidas, bien sea por los altos costos de operación o porque no es posible cambiar la capacidad de almacenamiento ni las cargas de trabajo que pueden soportar sin tener que comprar, instalar y mantener más hardware.

 

“En este sentido, lo mejor que puede hacer un director TI es irse por la tercerización”, dice Jaime Alberto Peláez, Presidente de Level 3 Colombia. “Con ella, se aprovechan las economías de escala que generan mejores costos en mantenimiento, operación y renovación tecnológica”.

 

Peláez se refiere al modelo de Infraestructura como Servicio (IaaS), que habilita a las compañías a dejar de comprar equipos difíciles de mantener, para ahorrar en costos mediante una oferta tercerizada altamente automatizada y estandarizada donde los recursos informáticos se utilizan por demanda.

 

Eso incluye una amplia colección de elementos comúnmente utilizados como el hardware de red y el espacio de almacenamiento, y algunas veces pueden incluir el software. De esta forma, los proveedores de IaaS son responsables por el alojamiento, operación y mantenimiento de la plataforma ofrecida y los clientes pagan con base en el uso que hagan de ella. “La tercerización garantiza además el upgrade tecnológico de forma tal que siempre se estará a la vanguardia”, prosigue el ejecutivo de Level 3.

 

AUGE DE LA TERCERIZACIÓN

Según IDC, se espera que el número total de centros de datos implementados a nivel mundial llegue a su máximo de 8.6 millones de instalaciones en 2017; luego de ese año, la cifra comenzará a disminuir lentamente cediendo el terreno a implementaciones cloud y a servicios de outsourcing.

La tercerización garantiza además el upgrade tecnológico de forma tal que siempre se estará a la vanguardia.

 

Esto significa que los centros de datos propios y el conjunto de hardware que lo acompaña, serán componentes que ya no comprarán las empresas, sino que lo alquilarán con terceros, lo que obligará a las compañías a dejar de gestionar su propia infraestructura.

 

Para redondear el asunto “las empresas comenzarán a hacer un mayor uso de los servicios de hospedaje y nube administrada para sus activos tecnológicos y se volcarán a utilizar en masa las ofertas cloud”, dice Richard Villars, Vicepresidente de Datacenter e Investigación Cloud de IDC.

 

Esto propiciará una consolidación general y el retiro de algunos centros de datos internos en las organizaciones, especialmente aquellos con menor infraestructura y menos profesionales, para abrir paso a nuevos servicios de Data Center Definidos por Software (SDDC) y gestionados por terceros.

 

En medio de este panorama, están los usuarios finales, quienes exigen acceso en cualquier momento y desde cualquier lugar y dispositivo a sus datos y contenidos, lo cual impone nuevos y considerables requisitos, especialmente cuando los servicios móviles y el ancho de banda deben tener la capacidad suficiente para manejar el enorme volumen de datos proveniente de múltiples transacciones online, streaming de video e Internet de las cosas.

 

Para abordar esta dinámica, los directivos son ahora más conscientes de que el papel de su empresa no debe depender de la gestión de tecnológica sino en enfocar su mente en negocios productivos y altamente eficientes.

 

SEGURIDAD Y CLOUD

Debido a que la computación cloud se comporta como una especie de informática externa, los directores de TI tienen el temor de perder el control sobre su información. A diferencia de los data center, en el modelo IaaS, el proveedor es responsable por la seguridad y esta depende en buena medida del número de certificaciones con que cuente, las cuales deben estar replicadas en cada instalación física donde residan las nubes.

 

Datacenter (Foto Nokia Networks)

“Hay que tener en cuenta los tipos de cargas de trabajo que se van a llevar a la nube, qué normativa legal rige la industria del cliente, qué niveles de servicio se exigen y cuáles serán los niveles de confidencialidad del tercero que presta el servicio”, resalta Luis Ernesto González, Regional Senior Solution Architect de Red Hat.

 

En este contexto, las empresas pueden hacer una aproximación de nube híbrida, donde existen cargas tanto en IaaS privadas como públicas. “Lo importante es que ambas tecnologías estén avaladas por el gobierno corporativo IT y no se den casos de ‘shadow IT’ (gerentes desplegando servicios en nubes externas sin el visto bueno ni acompañamiento del área de IT)”, prosigue González.

 

Ahora bien, hay que analizar con lupa el tema del costo total del propiedad (TCO): aunque al principio puede ser ventajoso utilizar una plataforma como servicio pública, lo cierto es que cuando el servicio de la empresa sea más grande, el TCO puede dispararse. “Es allí cuando los escenarios de negocios son mejores con infraestructuras privadas”, continúa el ejecutivo de Red Hat. “En este caso, las plataformas públicas se utilizan para lanzamiento de nuevos productos de los cuales no se tiene certeza de su crecimiento”.

 

ALMACENAMIENTO COMO SERVICIO

De forma paralela al utilizar servicios de almacenamiento basados en la nube, la información –como en el mundo real- está expuesta a vulnerabilidades tales como fuga de datos y robo de credenciales. “Almacenar información sensible en un ambiente externo y privado siempre ha sido motivo de preocupación por parte de los directivos y un reto para los administradores de infraestructura”, opina Gabriel Felipe Moreno, Especialista de Producto de IFX Networks.

 

Por un lado, el IT Manager requiere de ambientes con muy alta disponibilidad para que la información almacenada remotamente esté accesible la mayor cantidad del tiempo posible, “pero también debe procurar que la data esté almacenada en más de un lugar, de forma tal que pueda sobrevivir a desastres mayores”, prosigue el ejecutivo de IFX Networks “Finalmente, debe buscar mecanismos para que los datos sean accesibles únicamente por las personas adecuadas.”

 

Aunque los entornos cloud proveen varias modalidades para alojar información corporativa, a grandes rasgos se habla de dos tipos de información: data estructurada y data no estructurada; la primera está conformada por aplicaciones que manejan bases de datos, servicios de correo, aplicaciones ERP, CRM, directorio activo, SQL o SharePoint, entre otras, mientras que la data no estructurada consiste en todos los archivos y documentos generados diariamente incluyendo textos, hojas de cálculo, archivos PDF, imágenes, audios y videos.

 

“En cualquier de los dos casos, el acceso a los datos está protegido por algo que el usuario conoce (contraseñas), algo que tiene físicamente (tokens) y algo que el usuario es (acceso biométrico)”, señala Moreno. “Cualquier persona con estos tres componentes tendrá acceso a los datos”. Este tipo de autenticación fuerte con tres factores puede implementarse en cualquier modalidad de nube, sea privada, pública o híbrida.

 

MERCADO EN EVOLUCIÓN

La computación cloud no es una tendencia transitoria; de hecho la consultora Forrester predijo un crecimiento exponencial de más de 241.000 millones de dólares para 2020, año en el cual el mercado de Plataforma como Servicio (PaaS) también crecerá de forma considerable a 11.900 millones de dólares. Dentro del mercado de la nube también hay que tener en cuenta los Procesos de Negocio como Servicio (BPaaS), que han mostrado un crecimiento inicial y que madurarán rápidamente.

 

La computación cloud no es una tendencia transitoria.

 

A pesar de las predicciones realizadas tanto por Forrester como por Gartner, existen posiciones a favor de que las estimaciones se queden cortas mientras que otros opinan lo contrario; lo cierto del caso es que la incertidumbre económica está ayudando a que el mercado cloud se siga acelerando a nivel mundial ya que las empresas quieren tener la agilidad y flexibilidad que le proporcionan los servicios cloud.

 

Es innegable que tecnologías disruptivas como la movilidad, la analítica de grandes datos, la consumerización y la computación cloud permiten conducir a las empresas hacia nuevos horizontes de eficiencia y productividad; en ese camino, la nube parece ser la opción más rentable para dejar de actualizar los centros de datos, esta vez con inversiones mínimas y un time-to-market muy corto. Si a eso le agregamos una atractiva gama de planes de suscripción, servicios innovadores y opciones de seguridad y control de grado corporativo, la ecuación estará completa.

 

  • Autor: Orlando Gómez Camacho
  • Fuente: Revista IT Manager
  • Imágenes: Nokia Networks

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