El Interminable ‘Último Kilómetro’

Cromos - El Interminable Ultimo Kilometro

 

¿Cuántas veces ha tratado de hacer dial-up a su servidor de Internet sin tener éxito? ¿Se le cae la línea de forma intempestiva a la mitad de una bajada de archivos? ¿El ingreso a una home page puede tardarse de 5 a 10 minutos? ¡No se desespere! Ese es un problema crónico de los usuarios de Internet en Colombia.

“¿Que es consuelo de tontos por ser dolencia nacional? ¿Y qué debo hacer si ya pagué el año de forma anticipada? ¡Pero si a mi también me sucede lo mismo!, yo pensé que era problema del service provider…”

Como estas, son las preguntas y disertaciones que los usuarios colombianos deben enfrentar día a día para acceder adecuadamente al ciberespacio. Caídas en la conexión, lentitud en el acceso a web sites, docenas de marcaciones al PBX de acceso, entre otros incidentes, son síntomas que reflejan el gran problema nacional en materia de telecomunicaciones: baja capacidad de las líneas, compañías telefónicas que no alcanzan a suplir la demanda, lentitud en las instalaciones de último kilómetro, ausencia de emplazamientos privados, ruido en los cables…

 

Caídas en la conexión, lentitud en el acceso a web sites, docenas de marcaciones al PBX de acceso, entre otros incidentes, son síntomas que reflejan el gran problema nacional en materia de telecomunicaciones

 

Mejor dicho, con todos estos agravantes, puede decirse que los proveedores de acceso son unos verdaderos magos que sortean toda serie de obstáculos haciendo las veces de malabaristas cibernéticos y maestros de ceremonia para ofrecer lo mejor de su negocio a una población cada vez más deseosa de ingresar a Internet.

Y es que la culpa no la tienen los proveedores; tal vez reside en el efecto que abordó esta columna al finalizar 1995: la denominada ‘fiebre de Internet’, momento en el cual debía suplirse la demanda de miles de próximos usuarios sin que el gobierno se detuviera a pensar si la infraestructura nacional de telecomunicaciones aguantaría la inusitada incursión de más de 22 mil personas en tan solo 12 meses de acceso al público.

Es de resaltar que cada proveedor hace enormes esfuerzos por ofrecer los más potentes atributos tecnológicos y comerciales para enfrentar las graves falencias telemáticas colombianas. Ellos se han metido la mano al bolsillo para dotarse con enlaces E1 y T1, radio módems, PBX de 400 líneas, doble carrier, telepuerto propio, enlaces de fibra óptica y otras innovaciones que le dan peso y reputación al servicio, pero que con la precaria infraestructura nacional existente, resulta honeroso de sostener.

 

Los proveedores de acceso son unos verdaderos magos que sortean toda serie de obstáculos haciendo las veces de malabaristas cibernéticos.

 

Si esta es la situación de las principales ciudades, ¿Qué podemos esperar de las regiones menos avanzadas en telecomunicaciones? Lugares donde la telefonía solo cubre el 5% de la población, municipios donde ni siquiera ingresa la señal de televisión pública y donde el radio es el rey…

El camino que debe recorrer el país para que gran parte de sus habitantes ingrese de forma adecuada al ciberespacio es muy largo. El chiste aquel que hace alusión el reguero de bits y bytes que dejará la guerrilla cuando atente contra el cableado de fibra óptica que atravesará al país próximamente, no deja de ser un llamado de atención al gobierno para que tal ‘derramamiento’ no sea producto del sarcasmo tropical colombiano, sino que no suceda por falta de una estructura telemática acorde con el desarrollo de Internet.

  • Fuente: Revista Cromos
  • Autor: Orlando Gómez
  • Imágenes: Nokia Networks